Estar sentado todo el día no es lo ideal, y estar de pie todo el día tampoco. Lo que más ayuda es la variedad: cambia de postura con regularidad, haz pausas cortas para moverte y considera tu siguiente postura como la que importa. Si pasas parte del día de pie, una alfombrilla acolchada y un buen calzado lo hacen más cómodo.
¿Es mejor estar de pie que sentado en el escritorio?
Estar de pie no es automáticamente mejor. Pasar mucho rato de pie tiene sus propios inconvenientes, como piernas y pies cansados, igual que estar sentado durante horas te deja rígido. El verdadero problema es quedarse demasiado tiempo en una misma posición. Un escritorio elevable es útil porque facilita el cambio, no porque estar de pie sea el objetivo en sí.
¿Por qué lo que cuenta es tu siguiente postura?
En ergonomía se repite a menudo una idea: ninguna postura sigue siendo cómoda durante horas, así que la postura ideal es simplemente la siguiente. En lugar de buscar una posición perfecta, muévete entre varias posturas cómodas. Recuéstate durante una llamada, siéntate erguido para escribir, ponte de pie para una ronda de correos y vuelve a sentarte. Se trata de variedad, no de perfección.
¿Cuánto tiempo conviene estar sentado y de pie?
No hay una cifra que sirva para todo el mundo. Un punto de partida práctico que usa mucha gente:
- Cambia de postura al menos cada 30 a 60 minutos.
- Empieza con periodos cortos de pie, de 15 a 30 minutos, y ve aumentándolos poco a poco.
- Ponte de pie para tareas que se prestan a ello, como llamadas, lectura o respuestas rápidas.
- Siéntate para el trabajo largo y concentrado si es así como te concentras bien.
Escucha a tu cuerpo: si las piernas, los pies o la espalda empiezan a cansarse, es la señal para cambiar. En unas semanas encontrarás un ritmo que te resulte natural.
¿Cómo es un día que combina estar sentado y de pie?
Un ejemplo sencillo: empieza la mañana sentado con tu primer bloque de trabajo concentrado. Ponte de pie para la reunión diaria y la ronda de correos que la sigue. Vuelve a sentarte para el siguiente bloque de trabajo profundo, da un paseo corto después de comer y ponte de pie para las llamadas de la tarde. El orden exacto importa menos que incluir algunos cambios naturales en tareas que ya haces cada día.
¿Qué son las micropausas y cómo se hacen?
Las micropausas son paradas cortas, de 30 segundos a unos minutos, en las que te alejas de tu trabajo. Encajan fácilmente en un día ajetreado:
- Levántate y gira los hombros unas cuantas veces.
- Ve a rellenar el agua o a prepararte un té.
- Mira un momento por la ventana para descansar la vista.
- Estira los brazos por encima de la cabeza y gira la cabeza suavemente de un lado a otro.
Usa un temporizador del móvil u ordenador para recordar las pausas entre bloques de trabajo. Aléjate de la pantalla durante la pausa cuando puedas.
¿Cómo hacer más cómodo estar de pie en el escritorio?
De pie, ajusta el escritorio para que los codos queden a unos 90 grados y la parte superior de la pantalla siga cerca de la altura de los ojos. Cambia el peso de pierna de vez en cuando y evita bloquear las rodillas. Un suelo duro cansa enseguida; una alfombrilla antifatiga como la alfombrilla Ergora Ease te da una superficie más blanda que invita a pequeños movimientos. Un buen calzado también ayuda, igual que volver a sentarte antes de agotarte.
¿Cómo moverte más durante la jornada laboral?
Los pequeños hábitos suman a lo largo de la semana. Prueba algunos de estos:
- Atiende las llamadas de pie o caminando.
- Deja la impresora, la papelera o la botella de agua a unos pasos del escritorio.
- Usa las escaleras y da un paseo corto a la hora de comer.
- Reserva cinco minutos de pausa entre videollamadas seguidas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo alternar entre sentado y de pie?
Una pauta habitual es cambiar de postura al menos cada 30 a 60 minutos. El ritmo exacto importa menos que cambiar con regularidad.
¿Es mejor estar de pie todo el día que sentado todo el día?
No. Ambas posturas cansan cuando se mantienen durante horas. El objetivo es alternar posiciones y moverse entre medias.
¿Necesito un escritorio elevable para moverme más?
No necesariamente. Las micropausas, las llamadas caminando y levantarse entre tareas funcionan en cualquier escritorio. Un escritorio elevable simplemente facilita el cambio.
¿Y si estar sentado o de pie me resulta incómodo?
Acorta los periodos, cambia de postura más a menudo y revisa la configuración de tu escritorio. Si tienes dolor persistente, habla con un médico o un fisioterapeuta.